Con una moderna estructura y dinámica actividad, ha sabido conservar a través de los años viejas tradiciones y escondrijos entrañables. La diferente personalidad de cada uno de sus barrios, la cordialidad de su gente y el amplio abanico de sus ofertas culturales y comerciales, hacen de Buenos Aires la gran puerta cosmopolita de Sudamérica.
Su particular arquitectura de destacada herencia europea, despierta en mucho de sus paisajes citadinos una comparativa relación con la belleza y particularidad urbana de aquel continente. No en vano se la conoce como “la París de América del Sur”.
La manifestación cultural de la ciudad se hace notoria en la calidad y diversidad de centros y actividades atenientes a ella, pudiendo encontrar numerosos museos, salas de exposiciones, galerías de arte, cines, teatros, conciertos y otros espectáculos nacionales e internacionales de primer nivel.
Siendo el principal puerto de la nación, su actividad comercial es muy intensa, reflejada en numerosos locales de venta, galerías y shoppings comerciales en los que se comercializan las principales marcas de prestigio mundial.
Un atractivo ineludible es su variada actividad nocturna, la noche porteña, que da muchas opciones de diversión, esparcimiento y cultura, con una extensión ilimitada, hasta horas de la madrugada, ofreciendo la peculiaridad diferentes lugares de participación efectiva.
Además de su reconocida excelencia por la carne vacuna, existe una gran variedad de comidas con gran influencia española e italiana. Áreas gastronómicas como Puerto Madero, Recoleta, Palermo Viejo, Las Cañitas, San Telmo y Costanera Norte, hacen el deleite de quienes quieran degustar una buena comida. |